Imagen

Hoy he encontrado un vídeo que me ha hecho pensar en la famosa paradoja de Kant, aquella del árbol que cae en mitad de un bosque silencioso. La pregunta es: si no hay nadie para escucharlo, el árbol al caer, ¿hará ruido? Del mismo modo una obra de arte efímera, si no existe ningún espectador para observarla, ¿será realmente una obra de arte?; y por ende, ¿tiene sentido el arte sin espectadores?

La exhibición de la obra de arte, tiene a menudo mucho que ver con la necesidad de reconocimiento que experimenta el ego del artista; eliminando este ego de la ecuación, ¿qué sentido tiene compartir las creaciones que producimos (o nos encontramos)?. Creo que el sentido último de la creación radica en el amor.

Siento el hecho creativo como un acto de entrega al universo, entregarse totalmente a la vida para permitir que la creación fluya a través de uno. Es nuestro ego el que más tarde hace que nos apropiemos de la obra de arte atribuyéndonos finalmente su autoría, aunque si somos verdaderamente honestos, deberíamos reconocer que no tenemos la más mínima idea de cómo ni de dónde ha venido esa obra.

Lo que para mi el artista del vídeo (Tony Plant) está haciendo es un regalo a la vida y no me cabe ninguna duda de que actos tan bellos como el suyo, tienen efectos en el resto de la creación, aportando armonía al equilibrio  del universo.

<p><a href=”http://vimeo.com/57804203″>RUARRI JOSEPH :: Till The Luck Runs Dry</a> from <a href=”http://vimeo.com/user15682180″>LIGHT COLOUR SOUND</a> on <a href=”http://vimeo.com”>Vimeo</a&gt;.</p>

Saludos desde la luz.

Anuncios